Empezar hablando de amor

Es como comer sin apetito,

Cómo imaginar una historia acerca de ti, sin tener que maldecirte

Es que ya no sé que más debo hacer

No hay manera de retenerte más, porque, ni tú ni yo podemos

Porque, me inventé una historia, que tu jamás tejiste.

Déjame desahogarme y decirte

Cómo la he pasado de mal últimamente;

Pero te prometo que sólo una vez lo haré. Hoy y nunca más.

Te maldigo por lo bueno que me hiciste vivir,

Te maldigo por las veces que me levantaste

Y te maldigo por las lágrimas junto a ti

Y por mis sueños, mis deseos, mis planes,

Mi vida;

Maldecido porque hoy estás aquí, aunque no conmigo.

Amo a un maldito vendedor de sueños

Que sabe cómo siente una mujer y sabe sus secretos, su magia.

Eres tan agridulce,

Ya lo hiciste, honraste y degradaste mi vida

No hay copa que dure la eternidad

¿Yo que hago?

Si aun creo en tu belleza y en tus cosas de por dentro y de por fuera

No, no quiero buscar más

No hay más ahora, y quizá después

Él no sea mejor que usted, maldito vendedor de sueños.

¿Acaso lo es ella más que yo?

No paro de pensar en eso, me fatiga, se acumula en mi pecho,

Hay de todo, pero era tiempo de desangrarlo, en una canción claro.

Eres mayor, tú ya sabes cómo es esto,

Tú ya descubriste de qué lugar del cuerpo salen las lágrimas

Yo, hasta ahora lo entiendo,

¿Qué esperabas? ¿Sonrío a éste fatal desenlace?

Soy la única que sale herida y sin embargo lo que me hiere

Es tu vacío.

Pienso, qué falló, cuál fue el principio y cuál fe el final

y te maldigo por las lágrimas junto a ti

y por mis sueños, mis deseos, mis planes,

mi vida;

maldecido porque hoy estás aquí, aunque no conmigo.